dimecres, 1 d’octubre del 2008

Historia Real

Lo mira fijamente. No le quita los ojos de encima. Hay algo más ahí. Su mirada esconde algo. ¡¿Qué es?! No le dirige la palabra. Solo se lo mira. Quiere saber más cosas sobre él, más cosas sobre su vida… Sin decirle nada. Es un poco difícil. Difícil de adivinar. No se rinde. Sigue mirando. Durante cinco minutos. Cinco minutos observándolo. Él no se da cuenta. Mejor, eso destrozaría su investigación. No puede dejar de observar sus curiosos ojos. Demasiado potentes. Le gusta investigar, imaginar, descubrir, no se conforma con lo que sabe. Quiere más. Y ahora quiere saber qué esconden esos ojos. Parecen tristes, pero al mismo tiempo, contienen alegría. Casi consigue entenderlo. Le parece que ya tiene la respuesta. Quiere mirar sus ojos por última vez, y así confirmar su hipótesis. Demasiado tarde, ha bajado del bus.